viernes, 5 de diciembre de 2014

Mis recuerdos de las Navidades en Cuba y hubo Navidades en Cuba comunista?

 
 

Mis malos recuerdos de las Navidades en Cuba, hubo Navidades en Cuba comunista?
 Por: Engie Alvarez
 De mi libro: "Fidel me robaste mi niñez"

No hay uvas?, esa fue mi pregunta en 1964, teniendo cuatro años, en la bodega "La Muñeca", de la equina de casa, un dia de diciembre que me llevo mi abuelo y yo queria comer uvas y manzanas.

En años anteriores si hubo manzanas verdes y rojas en cajas colocadas una sobre otra, tambien tenian de racimos de uvas moradas grandes y dulces, sin faltar las verdes, que me gustaban por acidas. Turrones de yema y de Mani, nueces, castanas y avellanas.

De repente ya no las venderian al pueblo nunca mas. El regimen termino con todo lo que recordara la Navidad, segun ellos era una celebracion religiosa que representaba el nacimiento de Jesus, fiesta de burgueses. El comunismo niega la existencia de Dios.

La prohibicion de la Navidad se hizo oficial el 2 de diciembre de 1969, con el anuncio de la famosa "zafra de los 10 millones", Castro dijo que la celebracion pasaria al mes de Julio, porque los trabajadores de la caña tenian que laborar el día 25 de diciembre para cumplir la meta, que por cierto, no se logro dicha meta, quedo muy por debajo de las aspiraciones fidelistas. Le dio el encargo a todos los CDR que vigilaran y denunciaran a todo aquel que no acatara la ley para llevarlo preso.

Tampoco en esos dias llegaban correos, no entregan las cartas que venian de España o de USA.  Aquellas que parecieran tarjetas de felicitacion desaparecian a proposito, demoraban las entregas hasta enero, la mayoria de las veces nunca eran recibidas por los familiares, ni devueltas al remitente, simplemente desaparecian.

En mis primeros años de vida, como no estaba libre mi mama, no se celebraba la Navidad en casa. El dia de Nochebuena era como un dia cualquiera, cenabamos en silencio los cuatro: Mis abuelos, Bertina, (la Sra de servicio que trabajo desde nina en casa de mi abuela) y yo. Tampoco ninguna amistad, ni familiar nos acompanaba, porque tenian miedo que se los llevaran presos por visitar mi casa ese dia.

Mama Josefina comia callada, con sus ojos llorosos, pensando seguramente en mi mama, no sabia si le habian dado comida ese dia, o golpes, porque a las presas las golpeaban terriblemente, mi abuelo con la cara demacrada por la tristesa, y yo, niña inocente al fin, preguntando: porque no esta mi mama?, Papa (mi abuelo) con voz entrecortada pedia: Josefina explicale a la niña. Ella con su dulzura y paciencia me explicaba porque no celebrabamos la Navidad, y porque habia comenzado a escasear la comida en el pais.

Mi madrina que tambien habia sido presa politica no nos visitaba en esos dias, no podia salir de su casa, tenia orden de restriccion dada por la Seguridad del Estado. Dias antes, ella nos llevaba a pasear en su carro, a mi me encantaba ir a ver el arbolito del Hotel Riviera que aun lo exibian, era lindo, grande, con muchas luces, debajo tenia juguetes con cajas de regalo, estaba colocado sobre una base giratoria, me sentaba en el suelo a verlo girar por mucho rato.

Mima salio de la carcel el 26 de diciembre de 1965, en realidad su carta de libertad era para el dia 17, justo cuando terminaba su sentencia, pero los genizaros por molestar, no la dejaron libre ese dia, asi que tampoco hubo cena ese año en casa.

La navidad de 1966 fue diferente para mi, pusimos el arbolito por primera vez, habia estado guardado desde antes del 59 en casa de mi bisabuela, por eso se escapo de los saqueos del G-2. Era mediano con adornos preciosos, de los antiguos. En mi familia existia la tradicion de que el pico del arbol lo colocaba alguien especial dando asi la bienvenida a la Navidad, ese dia lo coloco mi mama, mi abuela encendio las luces. Quedo precioso!. Aunque teniamos que tener cerradas las ventanas para que no lo vieran de afuera los chivatos y nos denunciaran que estabamos celebrando la Navidad.

No se podia asar carne el 24 ni el 25, estaba prohibido, a casi nadie se le ocurria cocinarla porque el olor de la carne de puerco es muy delator, se llevaban presa a la persona que desobedeciera la orden de no celebracion. Mi abuelo conocia a un espanol que lo detuvieron por cocinar lo que no debia, como siempre sucedia, la presidenta del CDR lo delato.

En una ocasion mama Josefina, escondida, cocinaba carne de puerco con las puertas y ventanas cerradas completamente, de repente tocan a la puerta y dice mi abuelo: !ya nos agarraron!, pero no, era la vecina, Que susto!, ella venia a pedir prestado una taza de azucar, si, porque como todo escasea acostumbramos los cubanos a pedir prestado comida, la devolviamos el proximo mes cuando llega la factura de alimentos mensual que compramos solo con la libreta de racionamento.

De mas esta decir que como era final de mes, casi se habian terminado los racionados productos alimenticios que permitian comprar con la libreta, mi abuela siempre se las ingeniaba para guardar frijoles negros, arroz y un poco de carne. A mi mama le gustaban mucho los rabanitos en la ensalada, mi abuelo caminaba mucho para conseguirlos. Un Sr en Buenavista tenia un patio grande donde sembraba algunos vegetales y los vendia, claro que escondido y solo a personas de confianza, sino tambien se lo llevaban preso, sabe Dios con que cargos, quizas por trafico de vegetales ilicitos, en Cuba todo puede ocurrir.

Al fin llegaba el momento de la cena que tanto trabajo costaba preparar por la escases de comida y restricciones de libertad. No era nada del otro mundo, una cena cubana tradicional de Navidad: carne de puerco, congri, yuca con mojo y ensalada, era una comida de lujo en la hambreada Cuba.

Algunas veces mi mama me llevaba a la Misa del Gallo, saliamos a escondidas, no por miedo, sino porque como he contado antes, le prohibia el G-2 salir de la casa cuando queria y menos en esas fechas.

Asistiamos a la iglesia mas cercana, Santa Cruz de Jerusalen. Que diferente era la iglesia esa noche!, se abria la puerta principal, los demas dias se mantenia cerrada, abrian la del costado para que entraran los feligreses, evitando asi las pedradas y ofensas de los grupos antireligiosos. Las luces todas encendidas, colocado a un costado del altar, lucia todo su esplendor el arbolito de Navidad, sonaban los alegres villancios cantados por la Srta Carmencita, mientras tocaba el organo.

En la misa estabamos los catolicos practicantes habituales, nos conociamos por los encuentros en las misas, tambien algunas personas que asistian a escondidas por miedo a que las vieran, les costaria su trabajo o le quitarian la salida del pais, asistian en esa ocasion para recibir la bendicion Navideña.
Asi pasaron muchas Navidades, represivas, prohibidas, tristes, muy tristes, por la falta de libertad, comida y la ausencia de familiares, faltaban aquellos que habian fusilado injustamente, los presos politicos que ese dia posiblemente no les daban que comer, pero si les daban golpes, tampoco estaban aquellos que habian logrado salir de Cuba hacia otros paises, dejando atras a familiares esperanzados de reunirse con ellos en suelo libre.

 Varias generaciones de cubanos crecimos sin saber lo que era la Navidad, ni una manzana. Sin embargo para los verdaderos cristianos nunca dejo de existir la Navidad en Cuba, ni dejo jamas de brotar las flores de pascua en diciembre, ni olvidaron las reuniones de Nochebuena, ni de asistir a la misa de Gallo.

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