jueves, 20 de enero de 2011

Caso Logendio. Otra de las infamias de Castro.



Recordando una fecha importante.

En mi libro cuando ya salga a la venta, narro cosas muy importantes con documentos sobre este caso.

Enero 20.- Hace una comparecencia Fidel Castro en el programa “Tele Mundo Pregunta”, en el Canal 2 de televisión. Integraban el panel de periodistas: Carlos Robreño, Fernández Cordovi, Benjamín de la Vega y como moderador Alfredo Núñez Pascual. El ya convertido en dictador absoluto, se dio banquete acusando al gobierno español y a su embajador en Cuba de conspirar y ayudar a los contrarrevolucionarios enemigos de su gobierno. En ese momento hizo acto de presencia el embajador de España, Juan Pablo Lojendio, Marqués de Vellisca, quien interrumpió el programa para hacer una aclaración contestando los ataques de Castro. Logendio se dirigió al moderador Núñez Pascual y le dijo: “Pido hablar aquí, señor moderador. Se me ha calumniado”. Castro contestó diciendo: “Señor Embajador, usted tiene que pedirle permiso también al Primer Ministro del Gobierno (que era él), que es el entrevistado”. Se cruzan frases… se silencia la planta y se retira del estudio el Embajador acompañado del comandante Juan Almeida y su escolta.


(Algo que no menciona Leovigildo Ruiz en su magnífica obra que nos sirve de fuente es que el embajador español hizo entrada en el estudio en forma amenazadora y avanzó belicosamente hacia Fidel Castro. El “guapo” de Fidel se paró y retrocedió cobardemente hasta la pared donde había una bandera cubana. Al día siguiente el periódico “Revolución” tuvo el descaro de publicar la foto de Castro recostado a la pared, muerto de miedo, con el siguiente pie de fotografía: “Fidel protege la bandera cubana de la agresión del embajador español”).
Después del incidente, antes de reanudarse el programa, se leyó un mensaje del presidente “cuchara”, Osvaldo Dorticós, dándole a Logendio un plazo de 24 horas para que abandonara el país.
(Eso no salió de Dorticós. Durante el “intermedio” Castro lo llamó y le dio las instrucciones necesarias que fueron leídas al comenzar de nuevo el programa).
A pregunta de un panelista sobre si se retiraría el Embajador de Cuba en España con motivo del incidente, Castro respondió que “hoy mismo se le comunicaría al Embajador doctor José Miró Cardona, que abandone ese país y que regrese a Cuba, porque otra cosa no cabe después de lo ocurrido”.

(Esta vez no llamó al “presidente de dedo” sino que él mismo tomó la decisión de que Miró Cardona abandonara España sin consultar con Dorticós ni tampoco con el Consejo de Ministros).

El Gobierno Revolucionario pagó los gastos a una nutrida delegación de periodistas de varios países situados tras el “telón de acero”, así como a representantes comunistas de Japón e Indonesia. El periodista argentino Jorge Ricardo Masseti, director de “Prensa Latina”, dio la bienvenida a los visitantes afirmando que “el propósito de su visita era para presentarles con todo cuidado la realidad en los países hispanoamericanos”.
(¡Qué casualidad que todos los invitados eran comunistas! El propósito no fue el que mencionaron sino el de comenzar a establecer lazos con todos los países y líderes comunistas en el mundo).

Enero 21.- Muy temprano en la mañana, funcionarios del protocolo de la Cancillería cubana acudieron a la embajada de España, donde procedieron a entregarle al señor embajador la notificación de que era declarado “persona non grata”. A las seis de la tarde, una manifestación convocada por la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) compareció ante el edificio de la sede diplomática española. Se vociferó contra el General Francisco Franco y su representación y se paseó un burro con un cartel que decía: “Yo soy el marqués de Vellisca”. En medio de la calle improvisaron una tribuna a la que subieron los agitadores Conrado Becquer, Faure Chaumón y el fracaso guerrillero español Alberto Bayo. Los oradores se repartieron su papel: Bayo insultó a Franco y los otros loaron a Fidel. A las 10 de la noche partió un avión de la National Airlines rumbo a Estados Unidos, conduciendo al Embajador de España, el que más tarde continuó su viaje a su país. Por otra parte, el embajador de Cuba en España, doctor José Miró Cardona, era esperado en La Habana, llamado a consulta por el Gobierno Revolucionario.
(Escenas como ésta no se habían visto nunca en Cuba pero, ¡esta es la Cuba de Fidel)

3 comentarios:

  1. Yo era muy niña y no vi el incidente, pero mi madre q.e.p.d. sí que lo vio y comentaba cómo entro Lojendio y casi se come al coma-andante si no hubiera sido porque los guardaespaldas del dictador se lo impidieron. Sí recuerdo todas las burlas que se le hicieron al "gallego" en Zig Zag apareció una viñeta de Lojendio donde decía: el gallego se puso la alpargata.

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  2. Falta aqui el famoso papagayo de castro para esos dias,el famoso Jose Pardo Llada,rl cual incite,por su programa,a llevarle una paca de hierba al burro de Logendio,buno paso el tiempo y Pardo cayo en Baja con el dictador,y se fue a Espana y enm el aeropuerto de"barajas' lo espero Logendio y le dio tremenda paliza .Asi son las cosas,comoa otros servidores y lacayos de este regimen.

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  3. Instigados por Pardo Llada la turba acudió al aeropuerto de Boyeros con mazos de hierbas y cartelones de "comida para el burro Lojendio". Mientras el diplomático español subía la escalerilla al avión las decenas de manifestantes le gritaban obsenidades mientras sacudían con las manos en alto aquellos hierbajos.

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