sábado, 19 de marzo de 2016

Una vez mas la actitud indomable de mi mama.



Una vez mas la actitud indomable de mi mama.

En una ocasion hace años, se le ocurre a Castro la idea de arreglar fachadas, demoler las casas viejas y convertir el terreno de estas, en miseros parquesitos con cuatro bancos, bajo el lema "Cuba un eterno jardin".

Dieron al orden al Comite de cuadra, que entregara a cada casa un cupon para en la ferreteria mas cercana hacer una inmensa cola para comprar galones de pintura, (que no era pintura para exteriores, era lechada coloreada), el comunismo no da nada gratis, todo lo cobra.

La Presidenta del CDR #9 de Playa, Luisa Diaz, llega a casa con sus papeles pretendiendo que mama firmara la hoja para entregarle el cupon, a lo que ella contesta: no, no voy a pintar la casa, Luisa con todo de mando y alzando la voz la increpa: es una orden del Comandante, a lo que mi mama responde: pues me puede creer que no me da la gana de pintar la casa?, yo no acepto ordenes de nadie y vayase de aqui, al mismo tiempo que le tiraba la puerta de la calle en la cara.

A la tarde ya estaba frente a casa la patrulla de la 7ma estacion de policia buscando a mi mama para llevarsela detenida, por una denuncia de agresion a un miembro de la revolucion.

En la estacion de Policia la esperaba el Capitan Gutierrez, el entrevistador que le corre
spondia a mi mama y de quien he contado  en mi libro.

Como siempre ella tuvo que soportar una charla y como castigo, la encerraron en una celda para que pasara toda la noche, mi abuelo estaba afuera sentado en la acera, se quedo toda la noche esperando hasta que la vio salir en la manana.

Una vez mas ella soporto lo que fuera, era indomable, pero no bajaba la cabeza. Ejemplo a seguir. Que orgullosa estoy de ella!

Los castristas estan pintando las casas de La Habana Vieja para el recibimiento de Obama, la mayoria del pueblo, como siempre, acepta las ordenes y contribuye con este burlon maquillaje, si, maquillaje, porque todas las casas estan podridas y rajadas, por no recibir mantenimiento en mas de medio siglo.

Esta foto muestra las calles de La HAbana Vieja con los edificios roidos por el tiempo, rajados, podridos pero pintados para que Obama disfrute su divertido paseo por las calles de La Habana Vieja.


martes, 27 de enero de 2015

La Capilla de La Cabana.



 

Alguien coloco en uno de mis grupos esta foto de la Capilla de La Cabana, como siempre, conozco historias muy tristes contadas por mi familia.
Alli, en el reclinatorio, se arrodillaron mis abuelos, mi abuela se desmayo de tanto dolor en el alma, habian ido al juicio de mi mama en La Cabana (mayo de 1960) y no los dejaron pasar, lograron verla de lejos, estaba coja pues tenia una infeccion muy grande en una nalga, le habian puesto una inyeccion a la fuerza para que me abortara y se enquisto, tenia la cara morada de golpes, y un brazo amarrado al cuello con una tela, pues Fidel Castro se lo habia doblado al ella atacarlo y arrancarle unos pelos de la barba.
 Cuanto daño ha hecho ese hombre a los cubanos!
 Justicia!

viernes, 5 de diciembre de 2014

Una cancion de cuna.

 

Una cancion de cuna.
Por: Engie Alvarez.

Anoche me quede recostada en el sofa escuchando musica y mirando por la ancha ventana, la neblina que cubria el patio. Parecia un paisaje ingles, esos que pintan con la luz de un farol distorcionada por la bruma.

Cancion tras cancion escuche tranquilamente. Le toco el turno a las tiernas notas de Parle moi, una vieja tonada de cuna que mi abuela cantaba para dormirme. Como una pelicula paso por mi mente los tiempos de mi ninez, cuando ella se mecia en el sillon conmigo en brazos, y mientras me acariciaba, cantaba con su dulce voz: duerme amor, dulce amor, pedacito de cielo, que Dios rego rosas en tu cuna...

De repente, de un salto me incorpore, volvi a escuchar una patada en la puerta, un rastrillar de escopeta y unos hombres gritando: "a la pared".

Eran los genizaros verdeolivos que entraron a casa para registrar y me arrebataron salvajemente de los brazos de mi abuela empujandola brutalmente y gritandole, a la pared hija de puta. Ella les rogaba, denme a la nina por favor, no le hagan dano, ellos se reian a carcajadas conmigo cargada. Trajeron a mi abuelo a empujones apuntandole con una escopeta, que recuerdo era marron oscuro y tenia cosas de hierro negras, con una correa verde olivo. Uno de ellos me entrego a mi abuelo, yo lloraba muchisimo y gritaba aterrorizada, mama, mama!.

Ese dia registraron todo, rompieron los butacones con cuchillas, sacandole el relleno, se llevaron lo que quisieron, dejandonos como siempre, sin nada.

Mi ninez esta marcada por el dolor y la tortura, por culpa de un gobierno brutal de degenerados y abusadores. Me hicieron dano para toda la vida, todos esos mal recuerdos viviran por siempre en mi. Aun, en momentos como ayer, escuchando una hermosa cancion de cuna.

Fidel me robaste mi ninez.

La cancion es esta:
http://www.youtube.com/watch?v=KZJ9TP5lLnU&feature=PlayList&p=B69ED15E5CD66618&index=34

Mis recuerdos de las Navidades en Cuba y hubo Navidades en Cuba comunista?

 
 

Mis malos recuerdos de las Navidades en Cuba, hubo Navidades en Cuba comunista?
 Por: Engie Alvarez
 De mi libro: "Fidel me robaste mi niñez"

No hay uvas?, esa fue mi pregunta en 1964, teniendo cuatro años, en la bodega "La Muñeca", de la equina de casa, un dia de diciembre que me llevo mi abuelo y yo queria comer uvas y manzanas.

En años anteriores si hubo manzanas verdes y rojas en cajas colocadas una sobre otra, tambien tenian de racimos de uvas moradas grandes y dulces, sin faltar las verdes, que me gustaban por acidas. Turrones de yema y de Mani, nueces, castanas y avellanas.

De repente ya no las venderian al pueblo nunca mas. El regimen termino con todo lo que recordara la Navidad, segun ellos era una celebracion religiosa que representaba el nacimiento de Jesus, fiesta de burgueses. El comunismo niega la existencia de Dios.

La prohibicion de la Navidad se hizo oficial el 2 de diciembre de 1969, con el anuncio de la famosa "zafra de los 10 millones", Castro dijo que la celebracion pasaria al mes de Julio, porque los trabajadores de la caña tenian que laborar el día 25 de diciembre para cumplir la meta, que por cierto, no se logro dicha meta, quedo muy por debajo de las aspiraciones fidelistas. Le dio el encargo a todos los CDR que vigilaran y denunciaran a todo aquel que no acatara la ley para llevarlo preso.

Tampoco en esos dias llegaban correos, no entregan las cartas que venian de España o de USA.  Aquellas que parecieran tarjetas de felicitacion desaparecian a proposito, demoraban las entregas hasta enero, la mayoria de las veces nunca eran recibidas por los familiares, ni devueltas al remitente, simplemente desaparecian.

En mis primeros años de vida, como no estaba libre mi mama, no se celebraba la Navidad en casa. El dia de Nochebuena era como un dia cualquiera, cenabamos en silencio los cuatro: Mis abuelos, Bertina, (la Sra de servicio que trabajo desde nina en casa de mi abuela) y yo. Tampoco ninguna amistad, ni familiar nos acompanaba, porque tenian miedo que se los llevaran presos por visitar mi casa ese dia.

Mama Josefina comia callada, con sus ojos llorosos, pensando seguramente en mi mama, no sabia si le habian dado comida ese dia, o golpes, porque a las presas las golpeaban terriblemente, mi abuelo con la cara demacrada por la tristesa, y yo, niña inocente al fin, preguntando: porque no esta mi mama?, Papa (mi abuelo) con voz entrecortada pedia: Josefina explicale a la niña. Ella con su dulzura y paciencia me explicaba porque no celebrabamos la Navidad, y porque habia comenzado a escasear la comida en el pais.

Mi madrina que tambien habia sido presa politica no nos visitaba en esos dias, no podia salir de su casa, tenia orden de restriccion dada por la Seguridad del Estado. Dias antes, ella nos llevaba a pasear en su carro, a mi me encantaba ir a ver el arbolito del Hotel Riviera que aun lo exibian, era lindo, grande, con muchas luces, debajo tenia juguetes con cajas de regalo, estaba colocado sobre una base giratoria, me sentaba en el suelo a verlo girar por mucho rato.

Mima salio de la carcel el 26 de diciembre de 1965, en realidad su carta de libertad era para el dia 17, justo cuando terminaba su sentencia, pero los genizaros por molestar, no la dejaron libre ese dia, asi que tampoco hubo cena ese año en casa.

La navidad de 1966 fue diferente para mi, pusimos el arbolito por primera vez, habia estado guardado desde antes del 59 en casa de mi bisabuela, por eso se escapo de los saqueos del G-2. Era mediano con adornos preciosos, de los antiguos. En mi familia existia la tradicion de que el pico del arbol lo colocaba alguien especial dando asi la bienvenida a la Navidad, ese dia lo coloco mi mama, mi abuela encendio las luces. Quedo precioso!. Aunque teniamos que tener cerradas las ventanas para que no lo vieran de afuera los chivatos y nos denunciaran que estabamos celebrando la Navidad.

No se podia asar carne el 24 ni el 25, estaba prohibido, a casi nadie se le ocurria cocinarla porque el olor de la carne de puerco es muy delator, se llevaban presa a la persona que desobedeciera la orden de no celebracion. Mi abuelo conocia a un espanol que lo detuvieron por cocinar lo que no debia, como siempre sucedia, la presidenta del CDR lo delato.

En una ocasion mama Josefina, escondida, cocinaba carne de puerco con las puertas y ventanas cerradas completamente, de repente tocan a la puerta y dice mi abuelo: !ya nos agarraron!, pero no, era la vecina, Que susto!, ella venia a pedir prestado una taza de azucar, si, porque como todo escasea acostumbramos los cubanos a pedir prestado comida, la devolviamos el proximo mes cuando llega la factura de alimentos mensual que compramos solo con la libreta de racionamento.

De mas esta decir que como era final de mes, casi se habian terminado los racionados productos alimenticios que permitian comprar con la libreta, mi abuela siempre se las ingeniaba para guardar frijoles negros, arroz y un poco de carne. A mi mama le gustaban mucho los rabanitos en la ensalada, mi abuelo caminaba mucho para conseguirlos. Un Sr en Buenavista tenia un patio grande donde sembraba algunos vegetales y los vendia, claro que escondido y solo a personas de confianza, sino tambien se lo llevaban preso, sabe Dios con que cargos, quizas por trafico de vegetales ilicitos, en Cuba todo puede ocurrir.

Al fin llegaba el momento de la cena que tanto trabajo costaba preparar por la escases de comida y restricciones de libertad. No era nada del otro mundo, una cena cubana tradicional de Navidad: carne de puerco, congri, yuca con mojo y ensalada, era una comida de lujo en la hambreada Cuba.

Algunas veces mi mama me llevaba a la Misa del Gallo, saliamos a escondidas, no por miedo, sino porque como he contado antes, le prohibia el G-2 salir de la casa cuando queria y menos en esas fechas.

Asistiamos a la iglesia mas cercana, Santa Cruz de Jerusalen. Que diferente era la iglesia esa noche!, se abria la puerta principal, los demas dias se mantenia cerrada, abrian la del costado para que entraran los feligreses, evitando asi las pedradas y ofensas de los grupos antireligiosos. Las luces todas encendidas, colocado a un costado del altar, lucia todo su esplendor el arbolito de Navidad, sonaban los alegres villancios cantados por la Srta Carmencita, mientras tocaba el organo.

En la misa estabamos los catolicos practicantes habituales, nos conociamos por los encuentros en las misas, tambien algunas personas que asistian a escondidas por miedo a que las vieran, les costaria su trabajo o le quitarian la salida del pais, asistian en esa ocasion para recibir la bendicion Navideña.
Asi pasaron muchas Navidades, represivas, prohibidas, tristes, muy tristes, por la falta de libertad, comida y la ausencia de familiares, faltaban aquellos que habian fusilado injustamente, los presos politicos que ese dia posiblemente no les daban que comer, pero si les daban golpes, tampoco estaban aquellos que habian logrado salir de Cuba hacia otros paises, dejando atras a familiares esperanzados de reunirse con ellos en suelo libre.

 Varias generaciones de cubanos crecimos sin saber lo que era la Navidad, ni una manzana. Sin embargo para los verdaderos cristianos nunca dejo de existir la Navidad en Cuba, ni dejo jamas de brotar las flores de pascua en diciembre, ni olvidaron las reuniones de Nochebuena, ni de asistir a la misa de Gallo.

Me negaron tu abrazo.



Me negaron tu abrazo.
(lo escribi a los 13 años)
 
Me cubre la neblina
que como un velo teje la noche
mientras sin rumbo fijo
camino entre las calles.
Me recuerda mi niñez
cuando deseosa caminaba
esperando tener al final del camino
el abrazo de mi mama.
Para muchas veces encontrar
que hombres verdeolivos
crueles  y despiadados
no me dejaban verte.
 
Enita Alvarez

sábado, 11 de octubre de 2014

Porque decidi escribir mis memorias?.


Ena Alvarez.
July/27/2008, Miami

Porque decidi escribir mis memorias?.
De mi libro:  Fidel me robaste mi niñez.

Cuando se sienten en la propia anatomía de nuestro ser, en el corazón, en el alma dolores como los que voy a narrar, uno debe prepararse para contar esas denigrantes historias que parecen nacidas de un campo de concentración. Es necesario hacer acopio de fuerza, contener lágrimas, dejar a veces que broten para que afloren los recuerdos, uno tiene que endurecer todo el mecanismo de defensa para no claudicar en el empeño y a veces detenerse, para retomar la energía que anda a flor de piel y continuar.

Esta historia que contaré es la de la persona que más he amado: mi madre, mujer culta, sana, noble, llena de amor por la vida a la que le hicieron perder hasta la ilusión de su vida, la ilusión suprema de toda mujer, la de acunar en sus brazos a su criatura!.

Nunca pensé escribir absolutamente nada de nuestras vidas, lo deseaba pero el valor no me alcanzaba, quería que se supiesen los maltratos sufridos en la persona de mi señora madre, entonces me enfrenté a un derrame cerebral y pensé: Si quede viva fue por algo y ese algo es denunciar las torturas por las que atravesó y la vida de ambas cómo fue.

Tres meses antes de fallecer mi madre en una de esas crisis que le daban por la Leucemia que sufria,  casi sin fuerzas habló conmigo y me confesó muchas cosas que yo imaginaba, pero de las que no estaba segura. Al comprobar la certeza de mis suposiciones, fue ahí donde decidí darle a conocer al mundo esa parte de los abusos de la tiranía cubana.

Cuando ya mi madre postrada en cama en el hospital, la viraban hacia un lado para curarla o desvestirla, se notaban en la piel de su espalda diversos costurones y rayas, una enfermera del Hospital Metropolitan de Miami, me pregunto de que eran esas marcas, y la huella de una operacion que tenia en coxis, le explique eran de latigazos recibidos como torturas en los interrogatories, pues ella habia sido presa politica en Cuba, y la cicatriz del coxis fue producto de una operacion por una patada propinada de Fidel Castro con bota militar, fracturandoselo, horrorizada la enfermera, llamaba a otras para mostrar el vejamen, la ignominia, el crimen de esos sicarios.

Tambien se veia en uno de los glúteos de mi progenitora otra cicatriz, mostraba el signo hundido de una inyección enquistada que le habian colocado a la fuerza, no fue atendida a tiempo y generó infección, pudo ser en algo remediada porque mi abuela, a través de la madre de otra reclusa de la Prisión de Guanabacoa, le hizo llegar a ella antibióticos.  La inyección que le aplicaron a la fuerza fue para que me abortara.

Estos criterios que tienen una gran carga de dolor, son el testimonio de una hija que sufrió y ha sufrido de por vida, el producto infeliz de una carga que le fue adjudicada a su madre: Ser prisionera política en las tremebundas cárceles de la dictadura castrista.

ENA Alvarez.

jueves, 2 de octubre de 2014

Mi ultima visita a mi mama en la carcel de Guanajay.


Foto tomada de una revista.
 
 
Mi ultima visita a mi mama en la carcel de Guanajay.
De mi libro: Fidel me robaste mi niñez
Por Enita Alvarez.


Recuerdo perfectamente el ultimo dia que visite a mi mama en la carcel de Guanajay, tenia cuatro años. Era un dia soleado con un calor agobiante. Custodiados por militares con armas largas, caminabamos en fila por el sendero que nos obligaban, el de las piedras blancas muy incomodas que rompian zapatos. Mi abuelo me llevaba cargada, mi abuela iba detras, habian muchas personas delante de nosotros y otras tantas nos seguian en la fila. Al fin entramos al edifico, nos hicieron el registro acostumbrado, me sacaron mis zapaticos y la ropa, dejandome desnuda, me abrieron la boca y ademas me separaron las nalgas, para ver si traia algo oculto entre ellas, luego me vistieron al ver lo inutil de su registro. Le toco el turno a mi abuela para revisarla, al lado del cubiculo donde estaban registrando a mi abuelo, de pronto escucho que un verdeolivo le dice: bajese los pantalones y el contesta: yo no me bajo los pantalones delante de ningun hombre, mi abuela le dice: Paco por Dios, piensa en Ena (asi se llama mi mama), pero en eso, ya venian dos verdeolivos con armas largas y se lo llevaron por el pasillo. No recuerdo nada mas, mi abuela me conto que lo interrogaron y además lo amenazaron con no darle la visita a mi mama y logico, cumplieron su objetivo, lo registraron.

Entramos al salon de visitas, como siempre, alegre fui corriendo a esperarla al final del pasillo, sentandome al lado de la puerta por donde veia el patio de la carcel. Ella venia contenta a cargarme y fuimos hacia donde estaban mis abuelos. Me dormi en sus brazos, estaba cansada de pasar la madrugada viajando desde Marianao hasta la carcel de Guanajay.

Al terminar la visita me despierta, ella cariñosa me da un beso y trata de pararme en el suelo, pero no yo queria dejar los brazos de mi mama, en eso llega una carcelera, la toma por el brazo teniéndome aun cargada y le dice que tiene que irse, yo seguía abrazaba a ella muy duro, llorando y gritando: no te la lleves, no te la lleves.

Al fin me logran zafar de los brazos de mi mama pero me aferro a la reja gritando: no se lleven a mi mamita, no me quiten a mi mamita, no me quiten a mi mamita. Recuerdo los gritos de las presas a lo lejos y al verdeolivo tratando de zafarme las manitas de la reja, que casi me las parte de la presion que hacia al quereme quitar.

Algunos de los familiares de las presas no se habian ido, decidieron quedarse para ayudar a mi abuela quien no podia controlar mis desesperados gritos. Recuerdo ver algunas señoras llorando. De repente siento unos ruidos grandes, mi abuela me carga y me aprieta muy duro contra ella, queriendo protegerme, llegan corriendo desaforados muchos verdeolivos con armas largas, empujandonos contra la pared, nos gritaban no recuerdo que cosas, pero conociendolos estoy segura de que gritaron muchas malas palabras. No recuerdo mas de ese dia, solo se que no volvi a ver a mi mama hasta que salio de la carcel, año y medio despues. Ese fue mi ultimo dia de visita, no me quisieron llevar mas.